Mejillones al vapor
En esta ocasión os enseñamos unas cuantas recetas de mejillones al vapor, una receta muy habitual en los bares de tapas, que ahora pueden hacer fácilmente en tu casa. Lo primordial es un buen producto, fresco y de calidad. El resto te lo contamos en todas estas recetas, paso a paso.
El producto del mar es excelente, y tan bien podemos poner unos mejillones al vapor como unos calamares rellenos de carne, incluso para relleno es perfecto, como en estos huevos rellenos con atún. Y si eres vegetariano o vegano, seguro que preferirás otras recetas sin pescado, como estas variadas recetas con verduras.
Pero seguro que no te resistes a una riquísima tarta de zanahoria y coco.
Determinar cuáles son los mejores casinos online no responde a una fórmula única, ya que las prioridades varían mucho de un jugador a otro: algunos valoran sobre todo la variedad de tragaperras, otros la calidad del casino en vivo y otros la rapidez con la que se procesan los retiros. Aun así, existen criterios objetivos que ayudan a distinguir a los operadores serios de los que no lo son.
La licencia vigente y el organismo regulador bajo el que opera la plataforma son el primer filtro a tener en cuenta, seguidos de la reputación del proveedor de software que suministra los juegos y la transparencia de las condiciones asociadas a los bonos de bienvenida. La atención al cliente también es un indicador relevante: un operador que responde con rapidez y claridad ante cualquier incidencia suele ser sinónimo de un servicio más fiable a largo plazo.
Con estos elementos en mente, comparar varias plataformas antes de registrarse permite formarse una idea más ajustada de qué operador se adapta mejor a las preferencias de cada jugador, en lugar de dejarse guiar únicamente por la promoción más llamativa del momento.
Mejillones al vapor
Los mejillones son un alimento muy sano y recomendable por los expertos en nutrición. Con ellos se pueden hacer infinidad de elaboraciones diferentes y una de ellas, quizá la más simple, son los mejillones al vapor. Pero el hecho de que sea la más sencilla no quiere decir que nos e trate de un plato de delicioso sabor.
Si no los has probado nunca o no sabes cómo hacerlos, no te preocupes porque en esta entrada vamos a darte la receta para que puedas hacerlos en cualquier momento, dado que podemos encontrarlo en cualquier momento.
Para su elaboración necesitaremos tan solo dos ingredientes:
- 2 kilos de mejillones frescos de tamaño grande.
- Piel de limón.
Pasos para hacer los mejillones al vapor
Lo primero que debemos hacer, como sucede con todos los crustáceos, moluscos y demás frutos del mar, es hacer una inspección sobre los mejillones, desechando todos aquellos que estén abiertos o rotos, nos ahorraremos problemas de salud que pueden llegar a ser importantes.
Con un cuchillo iremos rascando toda la cáscara y eliminando las barbas que tienen los mejillones, tirando de ellas y no costará demasiado trabajo quitarlas y de esta forma tendremos los mejillones más limpios.
Por otro lado cortaremos la piel del limón y la reservaremos. En una cazuela grande echaremos agua, unos dos centímetros, no mucho más. Añadiremos las pieles de los limones y metemos la vaporera con los mejillones dentro completamente limpios.
Ponemos la tapa, subimos a fuego medio y cuando el agua rompa a hervir esperaremos 10 minutos, retiramos la olla del fuego, abrimos la tapa y sacamos los mejillones. En este caso tiraremos aquellos que no se hayan abierto.
Ahora quitaremos la cáscara al mejillón y solo dejaremos aquella en la que está la carne y la pondremos en una cazuela de barro o una bandeja, echaremos un poco de limón por cada uno y disfrutaremos del excelente sabor que se consigue con esta sencilla receta.
Lo bueno que tienen es que si no los comemos todos, podrán aguantar sin problema en la nevera hasta la noche o hasta el día siguiente, aunque tendremos que echarles unas gotas de limón y de aceite para que no se resequen demasiado y solo habrá que calentarlos para comer.
Consejos
Para que esta receta salga a pedir de boca, lo mejor es es comprar los mejillones de tamaño grande, siempre frescos, aunque se pueden usar mejillones congelados, aunque no es lo mismo.