Mejillones al vapor

Deliciosos mejillones al vapor

Mejillones al vapor con queso

Mejillones al vapor con queso

Mejillones al vapor. Pocos platos hay tan deliciosos y satisfactorios con tan pocos ingredientes. Solamente se necesitan unos mejillones de calidad, y algo de líquido para cocerlos al vapor. Lo más habitual es utilizar vino blanco o cerveza, en vez de agua, para darlos sabor.

Y por supuesto, se pueden cocinar con un gran número de acompañantes, como cebolla, dientes de ajo o perejil picado. Los mejillones están disponibles en cualquier época del año, y los hay de tamaño pequeño, con una carne pequeña, o más grandes, con una carne más gorda.

Aunque se piense que con solo los mejillones se pasa hambre, si se utilizan los grandes, resulta una comida muy satisfactoria.

El queso azul y la nata le dan a este plato un estilo francés, y ya sólo se necesita unas cuantas rebanadas de pan de hogaza crujiente para redondear el plato.

Estas cantidades son para 4 raciones como aperitivo o 2 raciones como plato principal.

Ingredientes

  • 240 ml de cerveza o vino blanco
  • 1,5-2 kilos de mejillones limpios y sin barbas
  • 1 cebolla picada finamente
  • 1/2 cucharadita de tomillo seco
  • 100 gr de queso azul, desmenuzado
  • 120 ml de nata para cocinar

Modo de elaboración

Lavamos bajo el chorro de agua fría los mejillones, que aunque ya estén limpios, siempre es una buena idea darlos un repaso. Si observamos que tienen todavía algo de suciedad, la eliminamos rascándola con un cuchillo o frotando con un cepillo.

Cualquier mejillón abierto que veamos, lo golpeamos suavemente contra una superficie dura, y si no se cierra, lo desechamos.

Para quitar las barbas (las hebras negras que cuelgan de los lados del mejillón), tiramos suavemente para sacarla. Cuando estén limpios, ponemos una cazuela amplia al fuego, con la cerveza o el vino.

Cuando la cerveza esté hirviendo, añadimos la cebolla finamente picada, el tomillo, el queso azul y los mejillones, todo junto. Cubrimos la cazuela con la tapa y dejamos que cuezan al vapor hasta que las conchas se abran.

En ese momento añadimos la nata y lo retiramos del fuego. Lo mezclamos con una espátula para que la salsa esté uniforme y lo servimos en cuencos acompañados de varias rebanadas de pan para mojar bien la salsa sobrante.

Notas

En muchas pescaderías se ofrece mejillones mediterráneos cultivados en cuerdas, lo que significa que el mejillón está suspendido en el agua y nunca toca el fondo del mar, garantizando que no haya arena o arenilla en el interior.

Esto se traduce en una menor limpieza de los mejillones, ya que las conchas están más limpias, y no requieren una limpieza agresiva como antiguamente.